• Aldo Frites

"Capitalismo y Probreza", por Richard Wolff


Aquí algo que se repite mucho: “di lo que quieras sobre el capitalismo, no puedes negar que ha sacado a la gente de la pobreza”. Escucho eso todo el tiempo, especialmente cuando hablo sobre el aumento de la desigualdad y la desaparición de la clase media.

Las tasas de pobreza extrema, se nos dice, se han desplomado bajo el capitalismo global. Se nos dice que el capitalismo global ha reducido la pobreza hasta en un 80% o 90%.

Esto me recuerda a mi madre. Cada vez que yo despotricaba sobre lo mal que estaba la situación actual, ella me decía cuánto peor había sido antes…

“Agradece la mejoría, Richard!”, decía.

No estaba convencido entonces, y no lo estoy ahora.

Los campeones del capitalismo son astutos, les concedo eso, pero a continuación les diré por qué están equivocados.

Su clave matemática proviene de cómo definen la pobreza. Según el banco mundial, cualquiera que gane menos de 1,90 dólares al día se considera “pobre”. ¡Todos los demás están bien! Pero ese número en realidad no se basa en el costo de vida de ninguna persona real. ¡Es totalmente arbitrario! ¿Podría USTED vivir con $1.90 al día?

Las Naciones Unidas no lo creen así. Dicen que todo el mundo necesitaría al menos 4 veces más, 7,4 dólares al día, para obtener el mínimo absoluto de "nutrición básica y esperanza de vida humana normal". Utilizando esta cifra más realista, el número de personas en situación de pobreza ha aumentado en las últimas cuatro décadas, a la friolera de 4.2 billones.

La pobreza ha aumentado, no ha disminuido. Pero ellos podrían decir que “al menos una proporción de personas en situación de pobreza ha bajado”... Pero, ¿cuál es realmente la razón de eso? ¿Qué es REALMENTE el capitalismo, que creíamos era nuestro caballero de brillante armadura? De hecho, casi toda esa reducción de la pobreza ha sido en un país: China. No en los países donde se exportó el capitalismo al estilo estadounidense. China logró esto con un gasto industrial masivo del gobierno y programas sociales llamados "socialistas".

Con algunas excepciones, el resto del mundo ha visto muy poco progreso en la reducción de la pobreza. Si excluimos a China, entonces no solo ha aumentado el número de personas en la pobreza, sino que la proporción de personas en la pobreza no ha ido mucho mejor, con un mísero 5,4% en 40 años.

A ese ritmo, los expertos proyectan que se necesitarían más de 200 años para estar cerca de eliminar la pobreza. Y eso es solo si nunca más hay recesiones y la economía global logra alcanzar 173 veces su tamaño actual. Nadie espera que ninguna de esas cosas suceda.

La crisis causada por la pandemia del coronavirus ya ha vuelto inútiles AÑOS de reducción de la pobreza. 100 millones de personas han vuelto a caer en la pobreza extrema. Pero el problema no son los virus, los virus van y vienen. El verdadero problema es “el sistema”, un sistema que implosiona cada cuatro o siete años empujando a más y más personas a la pobreza extrema, y que no tiene absolutamente ninguna protección para la gente común cuando colapsa.

Incluso los defensores del sistema han comenzado a admitir cuán defectuoso es.

El propio banco mundial ahora dice que reducir la desigualdad en solo un 1% anual sacaría a más personas de la pobreza que aumentar el crecimiento económico en un 1% por encima de las previsiones actuales. Eso no quiere decir que algunas cosas no hayan mejorado. Pero donde están mejor es debido a ambiciosos programas gubernamentales. Es por eso que Cuba, un país declaradamente socialista bajo un embargo de décadas, tiene una tasa de mortalidad infantil más baja, una esperanza de vida más alta y una tasa de alfabetización más alta que Estados Unidos, que es mucho más rico. Y por eso también los países con la pobreza más baja son lugares como Dinamarca y Finlandia.

Es tan misterioso: ninguna economía avanzada ha logrado jamás tasas bajas de pobreza sin altos niveles de gasto social del gobierno. Y el hecho es que los capitalistas siempre han luchado contra esas políticas. Contra la impuestos progresivos. Contra los salarios mínimos. Contra los programas de bienestar social. Contra la negociación sindical.

La pobreza no ha sido reducida por el capitalismo, sino a pesar y en contra de la oposición de los capitalistas. Entonces, no es solo que el capitalismo no soluciona la pobreza, sino que sumerge a más y más personas en la desesperación, para que el sistema pueda sobrevivir.

El creciente número de personas en situación de pobreza puede dar fe de ello. Y a pesar de lo que puedan sugerir las estadísticas inexactas, mientras tengamos un sistema diseñado en torno a las ganancias, eso no cambiará.


Este es Richard Wolff, profesor de economía en la Universidad New School, para el Instituto Gravel.

Gracias a nuestros auspiciadores por hacer esto posible.


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