Buscar
  • plataformasocialista

Debates del Siglo. Carmen Hertz y Ernesto Águila de cara a la coyuntura

En una nueva edición de “Debates del Siglo” transmitido online y por Facebook ElSigloChile y ElSigloWeb Youtube, con el título una “Mirada a un 2021 de tensión”, participaron la abogada de derechos humanos y diputada, Carmen Hertz, y el académico y columnista, Ernesto Águila, quienes abordaron temas clave de la coyuntura.


La siguiente es la transcripción (*) de la edición del programa, una realización del periódico El Siglo, en la que la conducción estuvo a cargo del director del medio, Hugo Guzmán, y la periodista de ES, Yani Aguilar.


Hugo Guzmán: Muy buenas tardes a todos, todas y todes. Bienvenidos a este nuevo programa “Debates del Siglo”, un programa online que producimos desde el periódico El Siglo, para abordar diversidad de temas que se nos presentan tanto a nivel nacional como internacional. Nos da mucho gusto que nos estén acompañando en esta nueva edición que esperamos sea dinámica, interesante y que podamos abordar algunos temas que sabemos son de mucho interés para quienes nos están escuchando.


Esta tarde tenemos invitados e invitadas de lujo: Carmen Hertz, diputada del Partido Comunista, abogada de derechos humanos, y Ernesto Águila, académico de la Universidad de Chile, columnista de varios medios de comunicación. Con ellos dos vamos a abordar el tema de la “Mirada a un 2021 de tensión”, un año convulso, tenso, muy dinámico. En esta transmisión online, nos acompaña la periodista de El Siglo, Yani Aguilar. Les doy la bienvenida a Yani, Carmen y Ernesto.


Quería partir contigo Ernesto. Ya están inscritas las candidaturas, están inscritas las listas, y las elecciones del 11 de abril, que hay elecciones de gobernadores, alcaldes, y convencionales. Específicamente te quería preguntar sobre la Convención Constitucional y finalmente estas dos listas, una antineoliberal y la otra de la ex Concertación. ¿Cómo estás viendo el panorama y la perspectiva respecto a la situación que se va a presentar el 11 de abril?


Ernesto Águila: En primer lugar diría que es un año bastante excepcional desde el punto de vista electoral y político. No recuerdo otro año en nuestra historia en el cual se concentraran elecciones comunales, regionales, parlamentarias, presidenciales, y, de manera muy especial, de convencionales para redactar una nueva Constitución. Estamos ante una situación bastante inédita. Tengo la impresión que una pregunta legítima a hacerse es si este va a ser o no un año fundacional de la representación política chilena, que como sabemos y quedó en evidencia el 18 de octubre (2019) la crisis económica y social que está a la base de la revuelta social, siempre estuvo acompañada por una crisis de representación política. Crisis que afecta de manera distinta a los actores políticos, pero de alguna forma a todos los afecta. En estas listas están los independientes -la palabra independiente no me gusta demasiado-, de dirigentes sociales, de distintas categorías, más las dos listas de partidos o coaliciones, lo que se llama Unidad Constituyente o Neo Concertación y el bloque de izquierda político y social que está en Apruebo Dignidad.


Creo que todo ese escenario, particularmente en la elección de constituyentes, va a decir mucho de cuáles son los actores políticos que en adelante van a ser más importantes o más fuertes. Va a ser importante la medición entre las listas de la neo Concertación y la del bloque de izquierda político y social (Apruebo Dignidad). Es insoslayable que el día 11 de abril no se mire qué pasó entre esos dos bloques. Pero también va a ser importante observar lo que pasó entre toda esa gran cantidad de listas de dirigentes sociales independientes o regionalistas que se han presentado a lo largo del país. Y todo ese conjunto puede dar paso a nuevas formas de representación política en Chile, que es una asignatura que tenemos pendiente.


Hugo Guzmán: Finalmente ¿tú estás de acuerdo en que estas dos listas establecieron una diferenciación estratégica de contenidos grandes, y por lo tanto va a ser muy incidente en los resultados comparadas una y otra?


Ernesto Águila: No es tan extraño que se hayan conformado dos listas porque, en realidad, detrás de esas dos listas hay un debate que lleva casi treinta años. Por lo menos desde el retorno a la democracia y que en distintos momentos tomó distintas formas. La crítica al modelo neoliberal, la postura de realmente hacer del proceso constituyente un proceso de salida del neoliberalismo, creo que es un gran tema en el cual hay diferencias dentro de ese gran campo que va del centro a la izquierda. No estoy hablando de abstracciones, estoy hablando de cuestiones empíricas que quedaron en evidencia en el gobierno de la Nueva Mayoría, que tenía un determinado programa pero que dentro de la propia coalición había diferencias sobre ese programa. Creo que zanjar democráticamente esas diferencias que han existido en la oposición en los últimos treinta años, o en los últimos diez años, es algo importante de realizar. Por lo tanto me parece interesante que el grado de profundidad con que la ciudadanía quiere que se transforme la Constitución política, se vea reflejado en las elecciones del 11 de abril de constituyentes.


Yani Aguilar: A propósito de lo que estás señalando de la crisis de representación política que es un tema crítico, en esta elección de la Convención Constitucional, ¿cómo ves que se va a repartir esa visión porque justamente son los partidos los que están en crisis y ellos presentan candidatos?


Ernesto Águila: Creo que se viene arrastrando hace bastante tiempo una crisis que toca a los partidos. Creo que es una crisis que toca a la elite en general. Siento que el movimiento 18 de octubre tiene un componente anti-neoliberal que uno pudiera situar en el clásico esquema izquierda-derecha, pero tiene un componente de los de arriba versus los de abajo, que le da un componente anti-oligárquico. Hay una elite que se oligarquizó y hay un movimiento, una sociedad, que se rebeló contra eso. Entonces, en un determinado momento, los partidos quedaron puestos entre los de arriba. Ya sea por acción o por omisión, o por desidia. O porque algunos legítimamente no pudieron hacer los cambios que querían. Pero la ciudadanía los englobó en una crítica a la elite. Y por eso esta revuelta es una revuelta anti-oligárquica también.


Pero desde antes y después del 18 de octubre los partidos también han reaccionado de manera distinta. Y a mí me parece que la lista Apruebo Dignidad hay una presencia bastante importante de nuevos dirigentes sociales, de nuevos dirigentes políticos, de personas independientes. Me parece que está sobre el 50% esa representación. Por lo tanto hay un esfuerzo de asumir esa crítica que viene de la sociedad, viene de abajo y que creo que puede tener un resultado importante.


Esta crisis de la representación es universal desde más o menos el 2011 en adelante, por lo menos ocurrió en muchos lugares del planeta. En algunos países se cayó completo el sistema de partidos y apareció un sistema de partidos completamente nuevo. En otros casos algunos partidos más históricos o tradicionales resistieron, hicieron las adecuaciones necesarias. En general también aparecieron nuevos partidos y se establecieron sistemas de partidos en que convivían nuevas formaciones con partidos históricos. Y hay poquitos casos en que el sistema político resistió completo, se renovó, se agiornó, pero en general predominaron los mismos partidos que estaban. Tengo la impresión de que en el caso de la sociedad chilena va a ser un mix. Van a crearse nuevos partidos, quizás a partir de listas de independientes exitosas puedan salir nuevas fuerzas políticas. Pero también creo que en este caso, la izquierda o la lista Apruebo Dignidad está dando una respuesta a la altura, en términos de hacerse cargo del tema de representación. No porque sea mí lista, pero encuentro buena la lista de constituyentes. Objetivamente hay ahí liderazgos muy interesantes como Fernando Atria, Bárbara Sepúlveda, Jaime Bassa, la propia Bea Sánchez, Doris González en Estación Central. Me quedan muchos nombres. Los dirigentes de la CUT. Creo que es una lista que da cuenta de la crítica que ha hecho la sociedad.


Yani Aguilar: ¿Podríamos aventurar que la va a ir mejor a los candidatos independientes que de partidos?


Ernesto Águila: Lo que pasa es que ya constituidas como listas no se diferencian tanto. La gente está mirando mucho las listas. O sea, mira a su candidato, pero mira también en qué lista va y qué representa, ¿qué grado de coherencia tiene esa lista? Pero sí, puede ser que estemos en esos momentos de la historia en que sea premiada más una cierta independencia política que una militancia. Sobre lo cual también habría que hacer un poco de pedagogía política, porque la sola etiqueta de independiente no dice mucho, porque además tú puedes militar en ciertas causas, puedes ser un independiente de partido pero estar militando con el empresariado.


Creo que habría que evitar un fenómeno de despolitización o de crítica sin mucho fundamento a la política. Ahí estamos siempre en la frontera de un discurso bien propio de la derecha.


Hugo Guzmán: Carmen ¿cómo estás viendo esto del reto, el desafío que hay frente al tema de la Convención y las opciones?


Carmen Hertz: Tal como decía Ernesto, estamos en un año de los más grandes desafíos políticos de las últimas décadas, en que está la elección de la Convención Constitucional, el 11 de abril de alcaldes y gobernadores, y en noviembre de parlamentarios y la presidencial. Estos desafíos políticos no están en cualquier contexto, no son cualquier elección, están en un contexto político único. Estamos en el segundo año de la irrupción del movimiento popular reconocido como el estallido o la revuelta popular. Estamos en un punto álgido -por así decirlo- del ciclo de actividad política del pueblo. Creo que lo que está ocurriendo desde el 18 de octubre de 2019, hasta ahora, la pandemia puede haberlo palidecido un poco, pero las manifestaciones y la insurrección sigue estando presente a lo largo del país en distintas comunas de las más distintas formas.


Esta irrupción popular para mí es similar a la irrupción popular de los ’60 que culmina con el gobierno de la Unidad Popular y con la irrupción popular de los ’80 que posibilita el término de la dictadura. Porque como todos sabemos, es eso lo que posibilita el término de la dictadura y no el lápiz, como algunos han pretendido. Fue por el movimiento popular.


Esta irrupción o revuelta ha provocado una profunda crisis nacional, sin duda alguna. De todas las elecciones que tenemos por delante, la de la Convención Constituyente es la primera, y una de las más importantes, porque indudablemente va a definir no sólo el marco institucional, no sólo el pacto social que vamos a escribir. Porque por primera vez después de décadas vamos a escribir un pacto social. La Constitución del ’80 no era pacto social alguno, eso lo sabemos. Vamos a escribir ese pacto y es importantísimo qué tipo de Constitución es la que vamos a redactar. Y en ese sentido es fundamental que van dos listas y van dos listas no por falta de voluntad unitaria, como se ha pretendido decir, no. Van dos listas porque una de esas alianzas se hizo alrededor de una agenda anti-neoliberal y anti-patriarcal. Eso es lo importante que lleva el polo de la lista Apruebo Dignidad.


Ahora, independientemente de las listas, incluso de independientes, una vez elegidos los convencionales, es fundamental que se cree un gran acuerdo anti-neoliberal y anti-patriarcal para la redacción de la nueva Constitución. Eso es fundamental.


Respecto al tema de los independientes, tengo algunas contradicciones porque por un lado creo que esta irrupción masiva de independientes y de gente de todos los sectores que querían ser convencionales, y se inscriben, demuestra un gran anhelo de participación política, y por otro lado, por cierto, una dispersión va a dañar precisamente a nuestro sector. Así es y es paradojal.


En todo caso, estoy segura que la tremenda participación que hubo para el plebiscito es la que va a haber el 11 de abril. Estamos en un ciclo de rebelión y de alza del movimiento popular. Y fijémonos en algo: Las dos únicas medidas que el Estado da en esta época de pandemia y de profundísima crisis nacional económica, son el plebiscito que lo impone el pueblo en la calle, y el retiro del 10% de los mal llamados fondos de pensiones -porque son fondos de inversión empresariales- lo impone el pueblo en la calle y el Congreso se ve obligado a aprobarlo. Esa fue una de las grandes medidas redistributivas, sin duda alguna.


Yani Aguilar: Precisamente y pensando en cosas que podrían eventualmente ocurrir el día de la elección en abril, dadas situaciones represivas del gobierno, tanto de la PDI como de Carabineros en la zona mapuche, ¿cómo ves el acontecer en esos territorios para las elecciones?


Carmen Hertz: Sin duda que la respuesta policial a las demandas mapuche se ha intensificado y ha tomado un carácter lindante con el terrorismo de Estado, es una respuesta que se viene dando en todos los gobiernos post dictadura. Porque esa es la realidad. Todos los gobiernos post dictadura no fueron capaces de dar la respuesta política que corresponde al tema de nuestras primeras naciones, que es el reconocimiento constitucional, el reconocimiento de autonomía de los pueblos originarios, el reconocimiento del pueblo afro descendiente. Y el reconocimiento de autonomía significa muchas cosas. Somos el único país en América Latina que teniendo las comunidades de pueblos originarios que tenemos, no tienen reconocimiento constitucional. O sea, nosotros no cumplimos con ninguna de las obligaciones internacionales centrales que hemos asumido como Estado. En todos los gobiernos post dictadura la respuesta siempre fue represión.


Lo que veo y lo que estamos viendo en la Comisión de Derechos Humanos y Pueblos Originarios, es que esta represión se va a intensificar. Si son capaces de que el día de la lectura del fallo del asesinato de Camilo Catrillanca irrumpen en un allanamiento y operativo que no tiene precedentes, desde el retorno de la democracia. Irrumpen con 800 efectivos armados, drones y helicópteros, eso significa que no van a parar en nada. Por eso, la sociedad, la parte decente de la sociedad, tiene que ponerse al lado de los comuneros, y son ellos los que van a impedir estos abusos, este terrorismo de Estado.


Hugo Guzmán: Ernesto. Carmen hacía alusión a la revuelta social. Hay gente que encuentra que es más asertivo revuelta social que estallido, pero ese es otro debate. Pero te quería preguntar en perspectiva de un año electoral, ¿qué va a pasar con el movimiento social? ¿Qué va a pasar con los pueblos originarios, los estudiantes, los sin casa, los adultos mayores, los trabajadores? ¿Van a ir en paralelo? ¿Van a ir rodeando todo este proceso?


Ernesto Águila: Creo que lo decía bien Carmen. En Chile no se ha movido ningún cambio significativo, por lo menos desde el 2006 en adelante, sin una movilización social. Esto no es que te guste más o menos una movilización social. Es algo totalmente empírico y demostrable. Se habló de educación y se cambió la LOGE. Bueno, no quedó mucho mejor con la LGE, pero se corrió el cerco para el 2016. El programa educacional de (Michelle) Bachelet para el 2017 recoge la presión y la movilización del 2011. Y el 18 de octubre de 2019 termina generando un escenario de proceso constituyente con la movilización social. Por lo tanto, creo que el protagonismo social sigue siendo clave en el proceso constituyente. Una cosa va a ser la elección de los constituyentes y la correlación de fuerza que se instale en la Convención Constitucional, pero creo que es muy importante, además, la sociedad que irrumpió el 18 de octubre, ese nuevo pueblo.


Pienso que se fue madurando una consciencia en la sociedad, en los movimientos sociales, cada vez más clara de que era necesario movilizarse, organizarse para se produjeran los cambios deseados. En parte por eso también, ese pueblo del 18 de octubre no ha entregado todavía su representación política, porque creo que recela un poco de lo institucional, en general. Por eso que el símbolo de la revuelta del 18 de octubre es saltar el torniquete. O sea, había que saltar el torniquete para que te vieran, para que te tomaran en cuenta. Creo que ese aprendizaje está allí, que la institucionalidad y la calle no se han reencontrado plenamente. La institucionalidad y la representación política no es expresión todavía en este país de la verdadera conflictividad social que existe. Y cuando ese nexo se pierde, evidentemente que institucionalidad y calle se bifurcan. Por lo tanto pienso que el movimiento social del 18 de octubre y todo lo que ello expresa de manera bien profunda es mucho más ancho y amplio que el proceso institucional constituyente. En ese sentido, todo ese movimiento social no cabe en la Convención Constitucional. Va a tener una representación inédita para lo que son las constituciones en Chile, pero es más amplio.


Los movimientos sociales bajan de intensidad, en parte por la pandemia, en parte porque también se cansan en ciertos momentos. Pero van a ser un factor clave que va a acompañar al proceso constituyente. Ojalá que se tomen medidas desde el reglamento de la Convención Constitucional, de consulta, de recoger los trabajos que se han hecho en los territorios, que en la medida que se vayan discutiendo los temas la Convención Constitucional -y es muy importante que se hagan de manera transparente- los movimientos sociales también se van a ir expresando en relación a esos puntos. El movimiento de los pueblos originarios cuando se discuta el Estado plurinacional y qué significa eso. O cuando se discuta el Estado y la relación con las regiones, las regiones van a estar súper alerta. O si va a cruzar transversalmente el tema de género la Constitución. O cuando se discuta el tema de los derechos sociales, los movimientos de educación, cuando se redacte cada uno de esos derechos y la manera en que deben ser garantizados creo que van a ser todos esos momentos en que la sociedad y los movimientos sociales van a estar muy alertas y creo que se van a estar movilizando para que la Constitución sea efectivamente soberana y representativa de lo que la sociedad y el pueblo el 18 de octubre expresó como voluntad, y que yo espero que lo ratifique democráticamente el 11 de abril.


Yani Aguilar: Habríamos esperado que con la revuelta social hubiéramos unificado posiciones y si bien no está todo dicho y pueden haber gestos de unidad, se ve que la oposición de izquierda o centroizquierda no supera del todo su fraccionamiento. ¿Cuál sería la piedra de tope en este pueblo anti-neoliberal? ¿Hay falta de claridad en el nuevo modelo de desarrollo? ¿Hay un tema de recambio generacional o todas las anteriores?


Ernesto Águila: Hay que conformar una gran bancada anti-neoliberal con los constituyentes. Podrá haber matices. Claro, hay sectores que tienen críticas al neoliberalismo, pero que no son suficientemente profundas como para querer un cambio completo del modelo neoliberal. Pero según los temas habrá que ir construyendo las alianzas.


Es bueno diferenciarse antes de la elección. La Convención Constitucional es un órgano colegiado, y por lo tanto, una vez que se conforme la Convención Constitucional es importante abrir un diálogo bastante amplio. Van a depender de los temas los alineamientos, en temas culturales, valóricos, no vas a contar con todos los de la ex Concertación. Quizá para algunos temas de derechos podrás contar incluso con alguna gente de derecha. Ayer escuchaba a un candidato que no voy a nombrar, de derecha, que decía que él estaba porque existiera el derecho a la vivienda. Cosa que no existe en la actual Constitución, pero vamos a ver cómo quiere que quede redactado el derecho a la vivienda, porque para los neoliberales los derechos sociales son la libertad de elegir entre oferentes que dan esos derechos sociales. Pero no hay una visión del derecho social universal que sólo lo puede garantizar el Estado. Dependiendo de los temas se pueden constituir distintos tipos de alineamientos. Hay que estar abiertos a eso.


Va a ser fundamental en el logro que el proceso constituyente y la redacción de la nueva Constitución signifique la salida de Chile del modelo neoliberal como objetivo. Es muy importante la movilización social y la capacidad de articular acuerdos y alianzas dentro de la Convención Constitucional.

El Estado “está violando de manera sistemática los derechos fundamentales, como no se veía desde la dictadura”.


Hugo Guzmán: Carmen. Estaba viendo que la Comisión de Derechos Humanos del Senado aprobó el proyecto de indulto, en relación a toda la gente que continúa detenida producto de la revuelta social. ¿Cómo ves la agenda de derechos humanos en todo este contexto de lo que hemos hablado?


Carmen Hertz: Soy una convencida de que el tema de los derechos humanos, los derechos humanos y no sólo los fundamentales sino también los económicos, sociales, culturales y en general los derechos de tercera generación, en particular el derecho al medio ambiente, tienen que vertebrar toda la Constitución. Es la columna vertebral de la Constitución, pero no como una lista de supermercado, es vertebrarlo y sobre todo establecer los mecanismos que el Estado garantice dichos derechos. Hay que establecer los mecanismos de fiscalización de esos derechos.


Frente a lo de hoy, tenemos muy malas señales, porque por una parte tenemos un Estado que está violando de manera sistemática los derechos fundamentales de las personas, como no se veía desde la dictadura. O sea, tenemos un Estado violador de los derechos fundamentales de las personas, el derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho a la integridad personal y psíquica. Tenemos la lista de personas que pasaron por prisión desde el 18 de octubre, más de 8.500 personas lesionadas, y más de 400 personas con trauma ocular. Y todos sabemos que es una de las cifras más altas que se dan a nivel mundial. Sólo en zonas con conflicto bélico hay este nivel de mujeres, hombres, niñas y niños con trauma ocular.


Por un lado, tenemos un Estado que ha sido advertido por los principales organismos internacionales y que, a mi juicio, la autoridad máxima debería tener una responsabilidad no sólo política sino que también penal. Pero eso no ha sido posible por los cálculos electorales de algunos sectores de la autodenominada oposición. Porque la autodenominada oposición no permitió la acusación constitucional contra Sebastián Piñera. En el momento álgido de violación de derechos humanos en pleno Estado de Excepción era la autoridad máxima responsable.


Por una parte tenemos eso como algo gravísimo. Y por otra parte, respecto a lo que han sido las demandas históricas que ya llevan más cuarenta años, de verdad, justicia, reparación respecto de los crímenes de lesa humanidad de la dictadura, estamos viendo un retroceso que es muy preocupante en la jurisprudencia de los tribunales de justicia. En particular en una sala de la Corte de Apelaciones que ha retrocedido en términos de jurisprudencia a los crímenes de lesa humanidad, a los estándares previos a la detención de (Augusto) Pinochet en Londres. O sea, están aplicando la amnistía a los perpetradores crímenes de lesa humanidad. Hoy nos enteramos que la Novena Sala revirtió el fallo, del ministro Madrid en torno al asesinato de (Eduardo) Frei Montalva, donde están todos y cada uno de los elementos que demuestran que fue asesinado y que le introdujeron elementos tóxicos que terminaron con la muerte del ex mandatario. En este Chile de hoy se permiten un fallo que pone en cuestión y absuelve a todos los condenados por ese crimen. Un magnicidio donde el Juez Madrid investigó año tras año. Este estado de cosas es un retroceso muy preocupante y que no es coincidencia. Si tú tienes impunidad no sólo política si no penal, eso es lo que hay. Hay decenas de querellas interpuestas por organismos, del INDH (Instituto Nacional de Derechos Humanos) y otros organismos, moles de heridos, más de dos mil querellas contra Carabineros, y no tenemos más de treinta agentes del Estado imputados, de los cuales diez habrán pasado por una miserable prisión preventiva de dos días en la Comisaría de turno. Ese es el paraguas de impunidad que hoy el Poder Judicial se permite respecto de las violaciones de derechos humanos. Y cuando tú tienes eso, se permiten retroceder en lo que fue el exterminio durante la dictadura. Eso es grave para la sociedad, y me parece que no hay una consciencia real, sobre todo de parte del sistema político, en denunciar esto, que a mí juicio es extremadamente grave. Siempre son los familiares los que salen a denunciar, o el movimiento de derechos humanos, pero no va más allá de eso. Es como si fuera un problema de los familiares o de los abogados de derechos humanos. Eso como sociedad chilena es grave.


Yani Aguilar: Agreguemos a eso Carmen que hemos tenido un fracaso en poder instaurar el tema de educación en derechos humanos en Chile. Tú señalas que este es el Chile de hoy, la sensación que atraviesa la cultura de nuestro país, donde no hay consciencia, no sólo en el sistema político. ¿Cómo se llama una sociedad que tiene ese estado de inconsciencia que ampara la impunidad?


Carmen Hertz: Estas son las consecuencias de las características políticas que tuvo la transición. Chile es el país que en dictadura tuvo el proyecto de derechos humanos más potente que haya existido nunca. El Comité Pro Paz y la Vicaría, fuimos, y lo digo derechamente, fuimos pioneros y además creamos una escuela universal en materia de protección de derechos humanos. Nuestras fórmulas de investigación y de redacción eran las que tomaron los relatores y los funcionarios de Naciones Unidas posteriormente. Teniendo el proyecto más “potente”, se inicia la transición y se deja, junto con el movimiento popular fuera al movimiento de derechos humanos, y nos encontramos con la justicia en la medida de lo posible con todo lo que sabemos, hasta que Pinochet es detenido en Londres. Llega Pinochet, es posible desaforarlo a pesar de que todo el establishment se opuso y le hizo una presión horrorosa al Ministro Juan Guzmán que acaba de morir. La historia que sigue la conocemos. ¿Qué es lo que ocurrió? Que a pesar de la perseverancia del movimiento de derechos humanos, que fue día tras día buscando verdad, que obtuvo dosis relativas de justicia, luchó día tras día por la memoria, el movimiento en su conjunto; abogados, familiares, periodistas y un puñado de jueces.


Las políticas de los gobiernos post dictadura fueron miserables. Prácticamente inexistentes. Lo que se hizo fue inaugurar memoriales en lugares en los cuales nadie pasaba y que hoy día están prácticamente en ruinas. Esa fue la política de memoria de los gobiernos post dictadura, con excepción del Museo de la Memoria en el gobierno de la presidenta Bachelet, que es una fundación privada. La ausencia de políticas de memoria más la tardanza en la justicia que es la principal fuente de la memoria, te genera un país como éste, con una memoria frágil, débil y que permite lo que todos sabemos. Si los países que no tienen memoria están condenados a repetir su historia. Las frases pomposas, el “Nunca más”, todo este gran acuerdo es pura retórica vacía. El nunca más, no fue nunca más. Lo estamos viendo desde el 18 de octubre.


Eso es frustrante porque no nos permite reconstruir en forma decente, y no nos permitió reconstruir la sociedad chilena en forma decente. Por eso tenemos una democracia limitada, que no es plena. El modelo de desarrollo impuesto generó un tipo de sociedad con todos los déficit que conocemos. Esta es la situación.


Hugo Guzmán: Ernesto. Hemos hablado del movimiento social, derechos humanos. Estuvimos hablando de la Convención. ¿Cómo estás viendo tú el escenario presidencial? Sabemos que Mario Desbordes quedó como candidato de RN. Joaquín Lavín va a tener que pelear con Evelyn Mathei en la UDI. La DC ya optó por Ximena Rincón. El próximo domingo el PPD decide entre Francisco Vidal, Heraldo Muñoz y Jorge Tarud, que nadie sabe qué hace ahí. Está la candidatura muy posicionada de Daniel Jadue. El Frente Amplio está definiendo qué pasa. Paula Narváez será la abanderada del PS. Hay disputas, incluso hoy salió la Democracia Cristiana diciendo: No, nosotros vamos a primarias, pero no una primaria donde vaya Ximena Rincón contra un candidato PS-PPD. Tienen que ir los cuatro partidos ex Concertación a esa primaria. ¿Crees que está muy adelantado? ¿Falta mucho por despejar?


Ernesto Águila: En primer lugar creo que la elección presidencial y parlamentaria de noviembre es importante mirado desde la lógica de la Convención Constituyente, también. Creo que la señal de quien gane esa elección presidencial, el Parlamento que se elija, va a ser muy incidente en una Convención Constitucional que va a estar en pleno proceso de deliberación. Por lo tanto, la elección presidencial y parlamentaria es incidente en el proceso constituyente, y no nos olvidemos que ese Parlamento que se elige por cuatro años, traspasa el itinerario de la Convención y tendrá la tarea de ir adecuando la legislación al nuevo marco constitucional.


Lo segundo, es que el 11 de abril puede re-barajar bastante el naipe respecto de las elecciones presidenciales y parlamentarias. El 4 de julio son las primarias legales de los presidenciables. Si el resultado que tenga Unidad Constituyente o la neo Concertación no es el esperado por ellos, o es objetivamente malo, es una coalición que puede entrar en crisis. Y sus distintos componentes van a sacar la conclusión de que no es una coalición que electoralmente sea sólida. Entonces, ¿qué primaria vamos a tener, con qué actores y participantes? Creo que se va a comenzar a escribir después del 11 de abril.


Me parece que el escenario presidencial está casi configurado, como tú hiciste el recuento, esta semana se completa el PPD. No tienen por qué subestimar tanto a Tarud, puede dar una sorpresa también. Se ha convertido en un fenómeno de redes sociales, de culto. Pero hablando en serio; el PPD resuelto su candidato, el PS va a proclamar a Paula Narváez. Y el único candidato o candidata que falta es el Frente Amplio, aún cuando hay dos que han manifestado su voluntad; el senador (Ignacio) Latorre y el diputado (Marcelo) Díaz, pero podría haber otras noticias al respecto. Está posicionado Daniel Jadue desde el PC. Se va configurando un escenario y el 11 de abril va a influir en el futuro de las coaliciones, y también de la izquierda. Si a la izquierda, a Apruebo Dignidad no le va muy bien, probablemente van a resurgir las voces que desconfían de esta coalición, que dicen que eso es arrinconarse. Pero si le va bien, se va a posicionar como una opción importante. También se está jugando la vida la Unidad Constituyente y la neo Concertación. Creo que por último hay un fenómeno que está ocurriendo en Unidad Constituyente que es que la DC ha mostrado capacidad de movilizar una máquina electoral para ganar primarias. Arrasó en los gobernadores regionales y arrasó en los candidatos a alcaldes, y los otros partidos han mirado esto con mucha preocupación. Pero no es clara…


Hugo Guzmán: Con 27.000 personas en las primarias.


Ernesto Águila: Es una cifra significativa en pandemia y casi en cualquier tiempo. Para meterse en una primaria con Ximena Rincón y la Democracia Cristiana hay que estar dispuesto a perder esa primaria y terminar como abanderada con Ximena Rincón y la DC. Entonces no sé si toda la izquierda hoy está en disposición de cómo gran respuesta al 18 de octubre, termine encabezado una candidatura democratacristiana. Encuentro que sería -y en términos políticos programáticos- una respuesta con muy poca sintonía con lo que ha ocurrido desde el 18 de octubre en adelante.


Hugo Guzmán: Ernesto. ¿En esa línea crees que lo que es la lista Apruebo Dignidad lleve inevitablemente candidato a primera vuelta?


Ernesto Águila: Creo que eso va a quedar zanjado en gran parte el 11 de abril, pero creo que un candidato o candidata que expresa un programa anti-neoliberal claro, es importante que llegue a primera vuelta. Eso debiera quedar refrendado el 11 de abril.


Yo esperaría eso, que la señal fuera bastante clara como para decir aquí nos vamos a jugar en primera vuelta una opción anti-neoliberal. Porque si tú te metes en una primaria, lo primero es que son vinculantes. Tienes que apoyar al que gana. Creo que esa primaria debe ser una primaria en que participen candidatos que teniendo visiones más radicales o moderadas, tengan una visión clara de que se quiere salir del modelo neoliberal. El neoliberalismo, la crítica y la salida a éste, no debiera ser un tema programático que estuviera en disputa o en duda en una primaria para elegir un candidato presidencial. Debiera ser una base programática, el punto mínimo común para todos los candidatos y candidatas que quisieran participar de una primaria presidencial. Ese escenario presidencial se va a mover mucho después de la elección de constituyentes, gobernadores regionales y alcaldes.


Yani Aguilar: Dado que la discusión constituyente va a ser muy incidente en este proceso político que señalas, ¿de qué forma las listas de centro izquierda, izquierda, independientes, movimientos sociales por el Apruebo, cómo podrían aumentar su número de votos para alcanzar los dos tercios necesarios para hacer las transformaciones a la constitución?


Ernesto Águila: No sabemos bien si la elección del 11 de abril se va a parecer más a la parlamentaria del 2017 o más al apruebo del 25 de octubre. Todas las señales indican que el universo electoral y el tipo de elector que va a concurrir a la elección del 11 de abril, se va a parecer mucho más al universo electoral y tipo de elector del plebiscito. Ese millón y medio que se integró al padrón electoral activo en el plebiscito, lo veo movilizándose. Veo que los jóvenes no han perdido el interés por el proceso constituyente. Han armado muchas listas y están haciendo campaña. También veo que los sectores populares que concurrieron a votar en el plebiscito también se mantienen preocupados y activos. No es utópico pensar que el escenario del 11 de abril se va a parecer más al escenario del 80/20, que a los porcentajes que tradicionalmente han marcado la política chilena y los tres tercios, etc.


Es cierto que va a haber una dispersión de votos. Esas setenta listas más o menos significan entre cinco a seis listas por el Apruebo por distrito. No son setenta listas en cada distrito. Son cinco o seis. El sistema proporcional genera una ventaja para la lista que va unida, en este caso la derecha, pero también está el problema de la derecha y su unidad con la extrema derecha. En la medida que la gente empiece a ver eso con una derecha muy pinochetista, muy xenófoba, muy ultra, la gente empieza a darse cuenta que tiene que mirar la lista por la cual está votando. No sabía que Teresa Marínovic, candidata del Distrito 10, que tuvo palabras agresivas contra víctimas de derechos humanos, que está ligada al Partido Republicano, no va como independiente del pacto de derecha, ella va como independiente de Renovación Nacional, así es la alianza.


Hugo Guzmán: Por eso tuvo que renunciar el secretario general de RN.


Ernesto Águila: Pero cuando Mario Desbordes sale con la derecha social o hacen algunas gárgaras democráticas hay que decirle: Esta candidata, del Partido Republicano, con todo lo que ha dicho y son cosas tremendamente hirientes hacia víctimas de los derechos humanos, va como Renovación Nacional. No es que va en tu lista como de cualquier parte. Va como independiente de RN.


La derecha en esa alianza que realizó puede pagar un costo electoral importante y por tanto reducir su tercio histórico, pero creo que hay que confiar en una cierta sabiduría electoral del pueblo chileno. Yo apelaría a eso, que en este caso significa que el pueblo tiene que mirar el panorama electoral y concentrar los votos en ciertas listas. El pueblo chileno tiene mucha sabiduría electoral, una gran experiencia que demostró a lo largo de la historia. Las elecciones son una forma de mover el cerco en Chile y en este caso se va a encontrar con seis listas y con gente que le simpatiza en distintas de ella, pero tiene que hacer una reflexión de cómo somos capaces -siendo legítimas todas las opciones- de concentrar en no más de dos o tres listas por distrito la votación de ese 80% del Apruebo. De esa manera constituir una mayoría que ojalá se acerque lo más posible a los dos tercios de constituyentes en la elección del 11 de abril.

Hugo Guzmán: Carmen. Cuando fue este tema de las dos listas y candidaturas de gobernadores y lo que viene para adelante, fueron muy insistentes los personeros de Unidad Constituyente en que el PC no llegaba a las reuniones, que lo habían invitado, que si el WhatsApp…¿Tú crees que cae en lo anecdótico o se abrió un camino que se está diferenciando mucho esto de una fuerza anti-neoliberal transformadora? Nosotros hablamos mucho de la oposición, de la Concertación. Al final de cuentas estamos hablando de la socialdemocracia, de la democracia cristiana y de los liberales. Y de otro lado la izquierda antineolinberal, rupturista, transformadora. Parece que ese es el tema. ¿Crees que se ha ido avanzando en una diferenciación en este campo opositor?


Carmen Hertz: Dada la situación que hoy vivimos, la conformación de este polo de izquierda del Chile Digno Verde y Soberano, del Frente Amplio, Movimiento Acción Humanista, Partido Igualdad y otros, es algo muy esperanzador. Corresponde al momento que se está viviendo. Es un polo que sin duda se conecta con la realidad ciudadana. Ahí está la clave, conectarse con la realidad ciudadana lleva a que este polo no junte una sopa de letras, sino que se conforma alrededor de una agenda muy clara anti-neoliberal y anti patriarcal. Creo que dentro de los ciudadanos de a pié de la ex Concertación, socialistas, e incluso el ciudadano de a pié demócrata cristiano, están más cerca de una propuesta anti-neoliberal que de una de ajuste y maquillaje de este modelo. Eso estoy segura que es así. Creo que en la propia Convención Constitucional, elegidos los constituyentes, tenemos que crear como decía Ernesto, una bancada anti-neoliberal.


Respecto al tema de la unidad y la cantidad de post verdades y mentiras, y diría que hasta canalladas que se dijeron públicamente respecto al Partido Comunista, todo eso es parte de una chimuchina porque todo eso es mentira. No creo que exista un partido con mayor vocación unitaria a lo largo de la historia de este país que el Partido Comunista. Que lo ha demostrado además. Son 108 años de historia en la cual su vocación ha sido mostrada en las condiciones más adversas y más complicadas. Nosotros no tuvimos ningún problema en converger con la DC inmediatamente después del golpe, no obstante tener muy claro quiénes habían sido los protagonistas del golpe militar. Y fuimos capaces de converger con mucha lealtad y solidaridad en el tránsito anti dictatorial. No tuvimos ningún problema, ni llamamos a la abstención ni a la libertad de acción para votar en las segundas vueltas para votar por los candidatos presidenciales de la Concertación. Formamos parte de la Nueva Mayoría y formamos parte no para ir a repartirnos el botín del Estado, si no porque había una agenda transformadora muy clara en el proyecto de la nueva mayoría que fue boicoteada por la propia coalición y fundamentalmente por la Democracia Cristiana. Todo eso fue nada, fue mentira. Yo fui testigo de muchas de las reuniones en que supuestamente nos habían invitado y no nos invitaron jamás. Eran reuniones a espaldas del Partido Comunista.


Insisto que es muy importante y esperanzador que se haya conformado esta amplia unidad anti-neoliberal y anti patriarcal. Es muy esperanzador. E insisto en que el activo socialista, incluso el activo de parte importante de la Democracia Cristiana no es neoliberal. No quieren un maquillaje de la Constitución de Pinochet. Quieren que los abusos, porque ellos son abusados de la mañana a la noche, desde que nacen hasta que se mueren han sido abusados, quieren que los abusos se terminen.


Ernesto Águila: Yo también miro de forma esperanzadora esta articulación o embrión de unidad de la izquierda que se expresa en la lista Apruebo Dignidad.


En ese sentido, reivindicaría la manera allendista para mirar el tema de las alianzas. Y la manera allendista fue la de la unidad de la izquierda y sobre esa base avanzar hacia la unidad amplia opositora. Pero nunca fue aceptar, conformar alianzas con el centro, teniendo la base la división de la izquierda. Eso no fue porque entre socialistas y comunistas no existieran diferencias importantes, estratégicas, tácticas, sobre temas internacionales, temas que provocaron en distintos momentos debates intensos, pero se entendía que la unidad de la izquierda era importante. Hoy día hay movimientos feministas, ecologistas. También hay nuevas formas de izquierda. Pero creo que la unidad de la izquierda permite unir a los sectores sociales que esa izquierda plural representa. Y mantener unido o contribuir a la unidad de esa sociedad que quiere cambios, que quiere salir del neoliberalismo, quiere una forma de visa distinta. Esa es nuestra primera tarea.


Ese embrión hay que completarlo y la manera es que haya más presencia socialista en este embrión de unidad de izquierda. Pero creo que hay bastantes socialistas -me incluyo entre ellos- medio dispersos, desorganizados todavía. Muchos a través del Frente Amplio o de los movimientos sociales. Además creo que la base socialista actual del PS se siente incómoda en la alianza en que actualmente se encuentran. Creo que quisieran cruzar muchos de ellos la vereda, y hay que trabajar para que muchos de los procesos de convergencia de la izquierda, de las distintas vertientes de la izquierda, de manera particular comunista- socialista, se vayan construyendo para adelante. No para excluir al centro u otras fuerzas sociales, sino para sobre la base de esa unidad ser capaces de irnos ampliando hacia otros sectores progresistas de la sociedad chilena. Creo que el modo allendista es tener como eje cuidar y construir la unidad de la izquierda, una izquierda plural que no por eso deja de tener diferencias, pero que es importante para mantener unido al movimiento social en sus distintas vertientes, especialmente populares y de trabajadores.


Yani Aguilar: No quiero dejar pasar Ernesto, la oportunidad de preguntarte cómo ves las opciones de los candidatos socialistas, a propósito de lo que dices.


Ernesto Águila: ¿De los candidatos socialistas que están en la presidencial o?…


Yani Aguilar: Partamos de la Convencional en primer lugar.


Ernesto Águila: Hoy día la vertiente socialista está en distintas opciones. Existe un Partido Socialista que es la institución oficial, pero mucho pueblo socialista está fuera de esa institucionalidad. Hay una diáspora socialista súper importante. En gran parte cuando se habla de la crisis de la izquierda, en realidad creo que es la crisis de la vertiente socialista chilena, que está en un proceso de reconstitución, de reconstrucción, en la cual la institucionalidad actual es sólo una parte de esa expresión socialista. Creo que los socialistas que van en la lista del Apruebo Dignidad les va a ir bien. Son buenos candidatos y es un espacio en van a haber buenos resultados.


Por el contrario, y es un análisis muy objetivo, los socialistas que hoy día están en el Partido Socialista, se metieron en una alianza que no les permite dar cuenta de la problemática social del 18 de octubre. Y se metieron en unas primarias en que la Democracia Cristiana los derrotó en gobernadores regionales y alcaldes y hoy día va a ser muy difícil que esa base socialista, en regiones completas como la Metropolitana o Concepción, tenga que apoyar candidatos democratacristianos. Confío en que después del 11 de abril haya un cierto Big Bang en la política chilena que reconstruya la unidad de la izquierda chilena, incluyendo sectores que hoy día están en la Unidad Constituyente o ex Concertación.


Hugo Guzmán: Estamos terminando ya esta edición de “Debates del Siglo”. Ha sido muy interesante para todas y todos los que hemos estado escuchando.


Queremos expresarle nuestra inmensa gratitud a Carmen Hertz, a Ernesto Águila por haber estado con nosotros, por la disposición de contestar nuestras preguntas. Agradecer a Yani Aguilar de El Siglo el habernos acompañado en la conducción de este programa. A la periodista Daniela Pizarro que ha estado en toda la parte tecnológica de la transmisión, garantizando la calidad de la edición que ustedes han visto. Así que también la gratitud a Daniela Pizarro. Creo que fue un gran aporte para ver la perspectiva de este año, ver lo que está ocurriendo, temas que no siempre están en los medios grandes -que es distinto a los grandes medios- que nos permiten aterrizar mucho lo que está pasando en nuestro país. Esperamos vernos en una próxima versión de “Debates del Siglo” y a quienes nos están viendo y escuchado, darles las gracias por haber acompañado esta producción del periódico El Siglo.


Muchas gracias. Buenas tardes y que vayamos teniendo buenas jornadas.


(*)Transcripción: Rubén Torres

65 vistas0 comentarios
  • Facebook icono social
  • Icono social Twitter
  • Instagram

©2019 por Plataforma Socialista. Creada con Wix.com